Como sin quererlo, nos vamos adentrando en el otoño, sin darnos cuenta el invierno nos acecha, no sin antes anticiparnos la Inmaculada Concepción de María, y la Esperanza, luz y guía en nuestro caminar. Noches de miércoles en un otoño seco, y que nos hará cumplir ritos (lotería de navidad, elección del cartel, visita cultural, pregón, etc) que nos conducen directos a marzo de 2018, y por tanto, otra nueva Semana Santa. Será especial, no se cumplen 25 años todos los días, de hecho, pocos entre iguales lo logran. Hay que ser muy constantes, honestos, fieles, buenos amigos y construir sobre rocas los cimientos del proyecto común que supone nuestra tertulia. No hay camino fácil, y nadie dijo que lo sería. Seguimos caminando, siempre de frente, sin hacer ruido, sobre los pies, y con un único objetivo de poner en valor y en común los valores que hacen grande este mundo que tanto nos gusta, siempre bajo el prisma de nuestras creencias religiosas.

